GALLETAS PARA NAVIDAD O PARA TODO EL AÑO

¿GALLETAS PARA NAVIDAD O PARA TODO EL AÑO?

La tradición de hacer galletas en Navidad viene de la época Medieval, cuando ingredientes como la canela, jengibre, almendras y frutas secas eran muy caros. Esto hacía que las familias solo se pudieran permitir el gasto para consumirlas en las fiestas más importantes y compartirlas con los vecinos y amigos.

Creo que también se hacían en esa época de mucho frío porque al mantener el horno prendido, se iba calentando la casa y llenando de olores muy agradables.

También se acostumbra que los niños dejen galletas para Santa Claus o los Reyes Magos para agradecer los regalos que les dejarán. Pero, ¿queremos galletas para Navidad o para todo el año?

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En la familia de mi madre, se acostumbraba que cada familia obsequiara por la Navidad alguna golosina o galletas o panqués. Empezábamos a cocinar alrededor del día 20 o a veces hasta el 22 o 23 en que ya nos agarraban las prisas.

Las galletas iban saliendo en unas charolas que, como tantos objetos de esa casa, parecían haber sido fabricadas en el mismo año que nació mi madre y la siguieron y nos siguen algunas hasta ahora, un poco chuecas y con los rastros de tantas horneadas felices.

GALLETAS PARA TODO EL AÑO

En realidad, podemos hacer galletas para todo el año. No hay susto que no se pase con una dulce galletita. Es un premio para niños y adultos y el mejor acompañante de un café o un té.

Las galletas se hicieron famosas desde la antigüedad como alimento fácil de almacenar y transportar en las largas travesías marítimas. Al principio eran unos panecitos secos y quebradizos, y luego evolucionaron enriqueciendo las mezclas con huevos, mantequilla y crema, y endulzándolas con frutas y miel.

Las hay dulces y saladas; chicas, medianas y grandes; redondas, cuadradas y triangulares, y en general son una trampa para los golosos como yo.

GALLETAS PARA NAVIDAD

Esta Navidad no hice muchas galletas porque quería ahorrar calorías, solamente me decidí a probar nuevamente los POLVORONES de mi mamá, una receta que no hacía yo hace muchos años.

La de los polvorones es una más de las recetas de convento y se tiene noticia de que se documentó hasta el siglo XVI. Tanto en España como en México, son muy famosos y gustados tanto en Navidad como todo el año.

En esta ocasión, y con la ayuda de mi hermana, tuve que modificar algunas cantidades de la receta original, pero el resultado fue inmejorable: se deshacían en la boca y tenían la cantidad de dulce perfecta.

Si los quieren hacer para regalar o para guardar por más tiempo, es recomendable envolver cada uno en papel de china y guardarlos en una caja con cierre hermético.

LA RECETA

POLVORONES

Image by J Edgar Fennie

INGREDIENTES

  • ¼ kg de manteca vegetal
  • 2 ½ tazas + 2 cucharadas de harina cernida
  • ¼ taza de azúcar
  • 2 yemas de huevo
  • ¼ cucharadita de bicarbonato
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • ½ taza de jugo de naranja
  • Ralladura de 2 naranjas
  • Azúcar y canela (opcional) para espolvorear
  • Azúcar glass (pulverizada) opcional para espolvorear

PREPARACIÓN

  1. Calentar el horno a 250º C
  2. Batir la manteca hasta suavizarla y que quede totalmente blanca.
  3. Agregar el azúcar y seguir batiendo.
  4. Incorporar las yemas, el jugo de naranja y la ralladura sin dejar de batir
  5. Al final, se le agrega la harina cernida con el polvo de hornear hasta que quede una masa uniforme.
  6. Se amasa y se forman bolitas de aproximadamente 2 centímetros de diámetro que se van colocando sobre las charolas de hornear.
  7. Se hornean por 10 a 12 minutos aproximadamente y al sacarlas se revuelcan en una mezcla de azúcar con canela o solo en azúcar glass, y se dejan enfriar.